Cómo
pretendéis hacerme creer
que es
justo poner barreras,
alambres
asesinos,
fronteras
de mierda.
Con qué
derecho,
quiénes
soys para impedir
que elija
la vida
en vez de
pudrime en este infierno.
Me traéis
la guerra
a la
puerta de casa,
y tengo
que esperar la muerte,
porque no
hay sitio para mí
en ningún
otro cielo.
Decretáis
el hambre,
la
enfermedad,
la
miseria,
y tengo
que conformarme
con el
paquete de ayuda humanitaria,
que me
tiren desde arriba
vuestros
pájaros de hierro.
Seguiré
intentando huir,
seguiré
buscando otro color,
más allá
de este inmenso negro
del que
habéis teñido
mi tiempo.
mi tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario