¡Vete!
No quiero
sentirte
tan cerca
de mí.
Abandona
tu nido,
¿no ves
que en el ruido
me
encuentro feliz?
¡largo!
¡Fuera de
aquí!
tú me
haces sentir,
sentimientos
amargos
que pueden
conmigo.
¿No ves cómo
sonrío
cuando
oigo sonidos?
¿Paz?
Eso es lo
que dicen,
lo que
empieza en mi es la guerra
cuando no
te vas
¡Hábla!
cuéntame
lo que quieras,
pero no te
calles, ¡no!
¡Hábla!
¡Muévete!
Esa
quietud,
esa
impasibilidad,
ese
silencio…
Hasta la
palabra suena mal
pero sin
sonido.
Deja de
ser lo que eres.


