miércoles, 3 de febrero de 2021

Un caballito de mar

 

Un caballito de mar

y siete pompas

una piedrita del río

y cuatro caracolas

el sonido de la cascada

y las risas de mi ahijada

cien mil estrellas en la noche

y mi alma que vuela sola

martes, 2 de febrero de 2021

 

Mientras yo escucho música

escribo este poema

bailo

me río con mis amigas

regalo palabras de ánimo

 

Dos niños mueren en el mar

saltando de un barco

miles mueren en las guerras

en los confines del mundo

allá lejos

donde no puedo oírles

donde cierro los ojos

para poder seguir bailando

 

Mientras yo escribo

el mundo se ha roto en pedazos

me agarro con fuerza a la utopía

de un mundo nuevo

lleno de humanos

con capacidad de compasión

con ganas de cambiarlo todo

con fuerza

con alegría

 

No hay  derecho

a que muera tanta gente

y yo no pueda evitarlo

 

 

 

domingo, 18 de junio de 2017

El cofre


Llevaba años escribiendo poemas, y guardándoles como si de secretos se tratara ocultos en un gran cofre. El cofre de las palabras, decía él. Nunca antes se los había leído a nadie así que en cada poema volcaba todo mi sentir, todos mis deseos.



Pero entonces llegó él y lo hizo con tanta fuerza que fue como si un huracán me hubiera recorrido por completo. Y ya no pude seguir ocultándolos, ocultándome. Todo, quería leerlo todo.



Esperé a que hubiera luna llena, me subí a la montaña más alta, atenta, expectante, era la noche del vendaval, los ancestros lo habían anunciado, abrí el cofre y fui viendo como una a una todas las palabras se las llevaba el viento.

domingo, 14 de mayo de 2017

Versos contra razón

Yo no necesito que los versos
den vueltas en mi cabeza,
porque se me pierden
y terminan en el laberinto encerrados,
lo que escribo es precisamente
aquello que no muere en el proceso,
en el razonamiento frío,
escribo lo que surge del alma,
donde están las palabras,
lo único que hago
es dejar que manen en este papel.
No,
huyo de la cabeza que me traiciona,
que quiere escribir por mí,
serían los versos de otra,
no los míos.
Os cedo la palabra fría,
las composiciones perfectas,
el hielo y el cristal,
para mí solo hay fuego
y en esos versos
me quiero quemar.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Vientos de placer


Cuando tus dedos recorren mi piel,

cuando haces música con mi cuerpo

y generas melodías que yo creía olvidadas

y salen de mi vientos de placer,

me entrego,

me abandono,

y vuelvo a ser yo,

infinitamente yo,

nada, terriblemente nada,

solo una mujer

en tus brazos,

solo una tremenda fuerza

unas tremendas ganas…


Y tu cuerpo entra en el mío

mientras me estremezco toda,

y no sé dónde estoy

ni quiero saberlo.

Sólo quiero que sigas,

que no pares nunca,

que todo tú

se mezcle conmigo,

y lo vuelvo a desear

una y otra vez

y aquello no para,

vuelven las olas,

me arrastran

y estoy feliz.

No puedo describirlo de otro modo,

estoy y estoy y vuelvo a estar,

me desvanezco,

floto,

aullo…



viernes, 25 de noviembre de 2016

Ha muerto Marcos Ana

Ha muerto Marcos Ana
Estoy en mi trabajo
Y estoy llorando
Ha muerto un grande de las letras
Pero sobretodo
Ha muerto un hombre solidario
Humano
Luchador
Un hombre necesario
Y yo
Sigo en mi trabajo
Sigo llorando
Porque no quiero que se muera
Quiero decirle
Cómo es un árbol

No te vayas
Estate un poquito más
Por favor
Solo un poco más

Lo siento
No me deja escribir más
El llanto

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La gente hace cosas raras


La gente hace cosas raras,
en Galicia más,
hablan raro,
no les entiendo demasiado,
ponen nombres a los pueblos
y luego no se llaman así,
no sabes porque pueblo
preguntar.

La gente va a su bola,
y eso está bien,
acá los tractores son enanos,
parecen de playmovil,
pero las flores son enormes,
las huertas una pasada.

La gente de aquí
y de todas partes,
lee esquelas,
las lee todas las semanas,
como quien se toma una medicina,
¿buscan un muerto concreto?
¿temen no haber llegado a tiempo?
¿llegar a tiempo de qué?
¿empiezan a suspirar de alivio
porque no es su nombre
el que está escrito?

La gente hace cosas horribles,
pero las hace a escondidas,
donde no les vea nadie,
ante los demás
guarda las famosas apariencias.
Luego se emborrachan,
o caen enfermos,
ya no hay forma de disimular,
sale el monstruo que llevan dentro.
Otras veces el noticiero
anuncia un nuevo asesinato,
otra mujer a manos de su pareja,
otros vecinos alucinados
afirmando lo buena persona que era.

Yo hago cosas muy muy raras,
estoy harta de dar explicaciones,
me voy a volver Margarita
para hacer lo que me plazca
en cada momento,
me canso ya de tener que huir
para ser yo,
y aunque huya,
me canso de las miradas
de flipados
de los que cotillean, fisgan, juzgan,
lo que sea que yo haga.
Hablo en alto,
me canto a mí misma,
me pierdo,
no se mi derecha y mi izquierda,
me duele todo,
ando deprisa,
no puedo andar,
me agoto,
se me acaba la pila,
no me conformo con nada,
siempre quiero más.

¡¡¡Qué sencillo es ver
que todos somos gente
y más raros que un perro verde!!!